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LA INOPIA por Francisco J. Fernández-Pro

LA INOPIA por Francisco J. Fernández-Pro
septiembre 18
10:30 2013
Francisco J. Fernández-Pro

Francisco J. Fernández-Pro

Hoy estoy en la inopia. Estar en la inopia es estar en la mayor indigencia. Por extensión yo lo estoy porque ando pobre de ideas para escribir un artículo.

Es curioso: no sé de qué escribir. Hay tantos asuntos que tratar, que no se me ocurre ninguno. Hay tanto bulo, tanta bola, tanta labia, tanto chanchullo, tanta compraventa, tanta quítameesapaja, tantos intereses creados e increados en nuestra España, en nuestra Andalucía, en nuestra Écija… que yo no sé de cual de ellos escribir.

Hay quienes mantienen o se callan lo que saben malo por compromiso; también hay quien, por compromisos creados indebidamente, hacen lo que no deben. Algunos se acurrucan bajo los poderosos, mientras que otros son poderosos porque hay quienes se les acurrucan y los parasitan. Están los que se callan porque le llenaron la boca de lentejas; aunque son peores los que la cagan cuando hablan sin otro argumento que la víscera, porque es ridícula la palabra que se dice sólo para mantener el potaje en la lumbre (y si es el potaje, porque por lo que parece, últimamente cuando vas de sindicalista hasta puedes darte un banquete de langostinos a costa del personal),…

¡Bueno!, ¡pues yo en la inopia, habiendo tantas cosas tristes!

Pero, precisamente porque todo esto es tan triste y también -¿por qué no?- por la acritud con la que alguna gente responde a estas letras que escribo y que no dejan de ser pensamientos espontáneos, hoy quisiera cambiar el gesto. Quizá sería bueno, olvidarnos por hoy de tanto comeolla, de tanta liendre cojonera y de tanto vocero agradecido, para acordarnos de la dignidad de la buena gente que anduvo en esto de la política; porque, aunque muchos hayan llegado a dudarlo, la hubo, la hay, y hoy sería un buen día para recordarlo.

Hoy sería un buen día para hablarles, por ejemplo, de Julián Álvarez Pernía, aquel político que fue capaz de dimitir de su cargo cuando llegó el momento, rindiendo con su sacrificio el mejor servicio a los ecijanos pero que, antes de eso, con su trabajo ya había invadido las calles de Écija de luz, de nuevo alcantarillado, de zonas verdes; había construido viviendas sociales y desterrado la indignidad de Villatas… y todo, para después marcharse como había llegado. Y hoy sería un buen día, también, para hablarles de Fernando Martínez Ramos, otro alcalde de una trayectoria parecida a la de Julián. A los dos los respeté siempre y a los dos me unió un gran afecto, aunque no estuviéramos de acuerdo en muchas cosas.

Hoy, quizá, sería un buen día para hablarles de muchos buenos políticos nacionales que supieron ser y estar al servicio de todos (Suárez, Tierno, Camacho, Fraga, Carrillo, Alzaga, Calvo Sotelo, Múgica, Gutiérrez Mellado, Fernández Campos,…), y otros muchos políticos de a pie -la mayoría de ellos, absolutamente provisionales o aficionados- que estuvieron alguna vez y que dejaron, con su esfuerzo, un rastro de renuncia y sacrificio entre nosotros (Emilio Martín, Manolo Gómez, Juan Herrera, Enrique Rodríguez, Ángeles Fernández, Jesús García de Soria, Fernando Luna, Conchi Sarmiento,…) Hubo gente que mereció la pena y sigue habiendo mucha gente buena en todo esto.

Parece mentira, pero me siento mejor. Parece mentira, pero me siento mejor. Estaba en la inopia de las ideas y recordando sus nombres me he vuelto a enriquecer  (¿qué tendrán estos seres que nos quedan para bien hasta después de muertos?).

Hoy paso. Los elijo a ellos: me quedo con ese rastro nítido de generosidad y de honradez que dejaron en mi memoria… y me olvido –porque lo necesito y porque me da la gana- de tanta miseria que sigue vagando por los despachos.

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2 Comentarios

  1. Nena
    Nena octubre 08, 21:46

    Para no saber que escribir has dado en la tecla, tu reflexión me parece genial. Muchos deberían volver la vista atrás y como tu bien dices recordar que es la dignidad, la honradez y el respeto a sí mismos y a la sociedad. Que mejor forma que con el ejemplo que nos dieron estas personas que tu nombras.

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    • Paco Fernández-Pro
      Paco Fernández-Pro octubre 10, 00:45

      Amiga Nena, perdone, pero no había visto antes su comentario.
      Sus letras me ofrecen una cierta esperanza. Me hacen comprender que, aunque en nuestra Política, haya un montón de indesealbes estercolando todo lo que tocan, hay ciudadanos (como usted o como yo) que todavía confíamos en la honradez de mucha otra gente, y apreciamos las cosas buenas -y tan necesarias para la convivencia- que tiene nuestra Democracia.
      Gracias por sus letras.

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