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ARTURO MAS Y LA HISTORIA QUE SE REPITE por Francisco Fernández-Pro

ARTURO MAS Y LA HISTORIA QUE SE REPITE por Francisco Fernández-Pro
septiembre 06
00:51 2015
Fco. Fernández-Pro

Fco. Fernández-Pro

Hace bastantes artículos, escribí que lo que andaba haciendo Arturo Más con toda su movida independentista, no era sino crear una cortina de humo para tapar años de una gestión nefasta y toda la corrupción que rodeaba a su partido. No era cuestión de mágicos oráculos, sino de simple lógica: la manipulación del Pueblo con la ira provocada, a veces se convierte en el mejor cortafuego contra la razón indignada. Arturo Más lo sabe perfectamente y conoce a sus paisanos: aunque los catalanes tengan toda la razón del mundo para pedirle que aclare sus cuentas al sempiterno gobierno de Convergencia, los más extremistas –los más cerriles, los que más vociferan-, ni siquiera lo considerarán si ven el Centralismo del Estado atado a la punta de un palo. Estos catalanistas desaforados se lanzarán de cabeza ante cualquier proclama sobre el Gobierno represivo de Madrid, olvidándose de cualquier otra putada más cercana, cualquier agravio más obvio o cualquier injusticia más flagrante. Arturo Más lo sabe y, por eso, en cuanto pudo hacerlo se alió con ERC y puso la zanahoria del independentismo en la punta del palo.

Pero parece ser que, al final, la mayoría de los catalanes se han olido la maniobra y, en las últimas encuestas publicadas, parece que la cosa se le desinfla. A fin de cuentas, la gente no es tonta. Otra cosa hubiera sido si no existieran los recursos de  hoy en día: los medios de comunicación, el acceso a la enseñanza y a la cultura; otro gallo hubiera cantado si la Sociedad española y catalana no hubiera progresado en estos últimos ochenta años. Sí, ochenta y un años justos: pues toda esta historia que nos pasa, ya sucedió entonces.

Fue en la II República Española, en el año 1934, cuando los nacionalistas burgueses catalanes decidieron ir a las Elecciones Municipales y Regionales, formando una candidatura conjunta con la recién aparecida ERC, a fin de obtener la mayoría suficiente para crear una República Catalana Independiente. Aquel frente independentista ganó con una mayoría tan holgada, que el 6 de octubre Lluís Companys proclamó unilateralmente el Estado Catalán de la República Federal Española.

Agustí Calvet, director del diario “La Vanguardia”, ese mismo día y tras escuchar el discurso de Companys, escribió algo que deberíamos compararlo con lo que hoy nos está ocurriendo: Mientras escucho me parece que estuviera soñando. Eso es, ni más ni menos, una declaración de guerra. ¡Y una declaración de guerra —que equivale a jugárselo todo, audazmente, temerariamente— en el preciso instante en que Cataluña… había logrado sin riesgo alguno, gracias a la República y a la Autonomía, una posición incomparable dentro de España, hasta erigirse en su verdadero árbitro, hasta el punto de poder jugar con sus gobiernos como le daba la gana! En estas circunstancias, la Generalidad declara la guerra, esto es, fuerza a la violencia al Gobierno de Madrid, cuando jamás el Gobierno de Madrid se habría atrevido a hacer lo mismo con ella

Pero sigamos con lo que pasó: tras su discurso, Companys le pidió al capitán general de Cataluña,  Domingo Batet, que se pusiera a sus órdenes “para servir a la República Federal que acabo de proclamar“. Viendo la gravedad del asunto, el general habló con el jefe de los Mozos de Escuadra, Enrique Pérez Farrás, para que se pusiera a sus órdenes, pero éste (que era un funcionario de la Generalidad) le respondió que sólo obedecía al presidente de la Generalidad. Acto seguido, Batet se puso en contacto con el presidente del Consejo de Ministros, Alejandro Lerroux, del Partido Republicano Popular que, inmediatamente, proclamó el estado de guerra.  Después de una noche de enfrentamientos, sobre las siete de la mañana del 7 de octubre, las tropas entraron en el Palacio de la Generalidad y detuvieron a Companys y a su gobierno, a varios diputados y al presidente del parlamento Joan Casanovas. Acto seguido detuvieron en el Ayuntamiento al alcalde y a los concejales de ERC que le seguían. Aquella mañana, las calles fueron quedando vacías de gente y todo fue volviendo a la normalidad

Tras las escasas veinte horas que duró la rebelión, el balance resultó terrible: 46 muertos (38 civiles y 8 militares), más de 3.000 personas encarceladas y puestas bajo la jurisdicción de los consejos de guerra; los militares que habían formando parte de la insurrección, fueron condenados a muerte (posteriormente, el Presidente de la República les conmutaría esta pena por la de prisión perpetua); el Presidente y el gobierno de la Generalidad fueron juzgados por el Tribunal de Garantías Constitucionales y condenados por “rebelión militar” a 30 años de prisión. El gobierno de Lerroux clausuró centros políticos y sindicales, cerró periódicos y disolvió ayuntamientos. La autonomía catalana fue suspendida indefinidamente por una ley aprobada el 14 de diciembre y la Generalidad de Cataluña fue sustituida por un Consell de la Generalitat designado por el Gobierno de la República y con un presidente denominado Gobernador General de Cataluña.

Visto todo esto, creo que tendríamos que formularnos algunas preguntas para la reflexión:

¿Conoce esta historia Arturo Más?, ¿hasta donde llega su ambición o su interés personal?, ¿no sería mejor para él –pero, sobre todo, para los catalanes-, que se dejara de zanahorias y aclarara ya lo del 3 %?

¿Conoce esta historia Mariano Rajoy?, ¿es por eso que, a pesar de que Arturo Más haya rizado el rizo, tiene miedo de actuar y opta por redactar nuevas leyes que advierten a políticos y funcionarios de sus responsabilidades legales con la Constitución?

¿Conocen esta historia los líderes de los demás partidos?, ¿por qué no se hacen una piña con quien le toca Gobernar y solucionan, entre todos, un asunto de Estado como este, que es –y debe ser- mucho más importante que cualquier otro asunto electoralista o de partido?

¿Por qué no le cuentan esta historia a los ciudadanos?, ¿la conocen bien los catalanes?, ¿sabemos lo que nos estamos arriesgando?…

Ojalá que la cordura prospere, que los políticos actúen generosa, justa y sabiamente, que se desplomen los parapetos tras los que se esconden los delincuentes y que historias como estas nunca se repitan.

 

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8 Comentarios

  1. Ciudadano ecijano
    Ciudadano ecijano septiembre 08, 18:41

    Totalmente de acuerdo. Añado que en esta estrategia de cortina de humo el gobierno estatal colabora con el regional para lo mismo para tapar su corrupción e ineptitud.

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    • Paco Fernández-Pro
      Paco Fernández-Pro septiembre 10, 00:52

      Estimado Ciudadano ecijano, ¿sabe lo que le digo?, que ojalá que el Gobierno Estatal colaborara con el Regional en cualquier cosa… quizá, así, esa corrupción y esa ineptitud de las que usted habla, tendrían menos oportunidades de habitar entre nosotros.
      Un saludo muy cordial.

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  2. JUBILADO
    JUBILADO septiembre 08, 22:13

    Estimado amigo D. Francisco;
    Leído su interesante artículo sobre un tema tan candente, le expongo mi punto de vista posiblemente subjetivo, pero bastante contrastado.
    Como usted dice, son ochenta años de nuestra historia reciente con el mismo planteamiento y con el mismo problema. O sea que ni el estado de guerra declarado en tiempos del exaltado Lerroux sirvieron para dar carpetazo al asunto. Ni nuestra Constitución del 78 que en un ejercicio de inclusión creando el Estado de las Autonomías, pensado casi exclusivamente para aplacar a Cataluña ( y en menor medida al País Vasco)ha conseguido otra cosa que aplazar el tema, aunque con altibajos y estatutos parecía estar bajo control. Entonces ¿que diablos ha pasado en estos últimos años para que se dé este descomunal choque de trenes Rajoy-Mas, que nos está arrastrando hacia el desastre? A mi modesto juicio, es una crisis política. Porque la política es el arte del consenso, del diálogo, del entendimiento. Justamente lo que los atónitos ciudadanos vemos que nuestros dirigentes no ejercitan. Estamos presenciando a un Artur Mas, cada vez mas engreído de su propio discurso, y un pueblo catalán cada vez mas convencido de las “bondades” de la independencia (Las ultimas encuestas dan un 70%) Pero también vemos a un Presidente de Gobierno, en un inmovilismo desesperante, y un menosprecio por parte de algunos miembros de su gabinete de las singularidades que sin duda poseen como pueblo. Sin ir las lejos las desafortunadas declaraciones del ministro Wert,de españolizar a los niños catalanes a propósito de la cuestión lingüística. Es Artur, no Arturo, al igual que en francés es Charles, no Carlos. (discúlpeme por esta puntualización) Cuando vivía en Cataluña, hubo quien reprendía medio en broma a quien se expresaba en catalán diciéndole ….. “como estamos en España, hablemos español” Como si el catalán no fuera un idioma español.
    En fin, demasiadas torpezas durante demasiado tiempo.
    Yo creo que el 28 de Septiembre, no pasará nada, pero el problema seguirá ahí, a no ser que seamos capaces de aplicar a nuestra convivencia algo mas que el imprescindible acatamiento de la Ley. O sea, el sentido común, la astucia y el dialogo. O sea, la Política. Tenemos tanto que perder…
    Saludos desde Granada.

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  3. Paco Fernández-Pro
    Paco Fernández-Pro septiembre 10, 00:47

    Estimado amigo JUBILADO:

    Conociendo ya su periplo catalán y habiendo tenido la oportunidad de conocerlo personalmente, no dudo en absoluto que su punto de vista está bastante contrastado; sin embargo, permítame –como suele ocurrir en nuestros diálogos- diferir con usted en un par de puntos.
    VAYA POR DELANTE QUE ESTOY ABSOLUTAMENTE DE ACUERDO CON USTED EN QUE LO QUE LATE DE FONDO EN TODO ESTE ASUNTO ES, POR UN LADO LA FALTA DE TOLERANCIA A LO QUE NOS HACE DIFERENTE A TODOS LOS PUEBLOS QUE COMPONEN ESPAÑA; Y, POR OTRO LADO, LA FALTA DE DIÁLOGO Y RESPONSABILIDAD –O IRRESPONSABILIDAD- DE LOS POLÍTICOS DE TURNO… Ahora bien: especifiquemos.

    1º Lo que está pasando no es de ahora; tampoco ha venido ocurriendo desde hace ochenta años, sino desde comienzos del siglo XII cuando Ramón Berenguer se casó con Doña Petronila, la hija de un añito del Rey de Aragón Ramiro II. El problema, pues, viene desde hace siglos, cuando se unieron reinos y condados para formar reinos cada vez más poderosos que, al final, invadieron Al-Andalus, para poder crear un invento nuevo de “entretodos”, que se llamó España.
    Digo que el problema viene desde entonces, porque todas aquellas regiones, coronas y condados que se unieron al principio o fueron anexionadas al conjunto –fundamentalmente, vía desposorio de Estado-, tenían sus propias leyes, sus fueros particulares, unos privilegios que los otros no tenían. Pues bien, con la fusión, unos cedieron estos privilegios mientras que a otros se los arrebataron y a otros, incluso, se les permitió mantenerlos aunque fuera a trompicones. Por eso, nuestras regiones –que son tan distintas en tantas cosas-, también lo son a veces en el aspecto legal (de ahí acabó derivando lo de las Autonomías de primera y de segunda, las del 143 y las del 151).
    Pero el desarrollo de todo este proceso fue muy complejo y se desarrolló durante muchos años, debido a los intereses y manejos de los gobiernos y desgobiernos que hubo en España durante nueve siglos y que, muchas veces, llegaron a crear verdaderos agravios entre las distintas zonas del Estado; pues no hay que olvidar que, si por ejemplo, en Cataluña Felipe V abolió la Generalidad, restituida posteriormente y vuelta a abolir por la II República para volver a ser recuperada con nuestra Constitución y en Navarra se mantuvieron fueros y privilegios que aún hoy se conservan; en Andalucía –sin embargo-, llegando el siglo XVI se abolieron todas las que había, se repartieron las tierras entre los nobles que llegaron con los reyes invasores -castellanos, aragoneses, catalanes, navarros,…- y, para más inri, acabaron expulsando de sus hogares, de sus pueblos y de su país, a muchos de los más aventajados y prósperos artesanos, comerciantes e intelectuales que vivían en ella (si los catalanes se quejan por sus afrentas y reivindican todo lo que perdieron con España durante años, ¿qué pasaría si los andaluces presentáramos factura?…)
    2º. Respecto a las últimas encuestas sobre el independentismo catalán, permítame corregirlo. Precisamente, en mi artículo afirmo que el invento de Más se va desinflando porque, si el año pasado había una tendencia al alza que se mantenía desde 2012 (habiendo llegado al 70% como usted apunta), la última de estas encuestas, realizada a comienzo de julio de este año -y, teniendo en cuenta que todavía no había ocurrido la escisión de Convergencia y Unió, ni el claro posicionamiento de ésta contra la independencia (que ahora también tendría que tenerse en cuenta)-, las cifras habían cambiado notablemente, según se indica en el siguiente enlace:
    http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/07/03/catalunya/1435916648_955040.html

    3º. En cuanto al tema lingüístico que me apunta, ya sabrá usted que procuro siempre utilizar con la mayor corrección posible las normas dictadas por la R.A.E. y éstas aconsejan castellanizar los barbarismos; y, aunque el catalán no debería considerarse como tal, al ser una de las lenguas cooficiales de una de las Comunidades del Estado Español, como es distinto al español que utilizo en mis artículos, castellanizo los términos y, de la misma forma que digo Londres, Nueva York, Pekín o Reina Isabel y no “London”, “Neu York”, “Beiguín” o “Kuin Elisabet”, suelo escribir – y decir- Gerona por “Llirona”, Lérida por “Lleida”, Convergencia por “Converllensia”, Cataluña por “Catalunia”, Arturo por “Artur”, Jorge por “Yordi” o Generalidad por “Lleneralitá”… sobre todo, como decíamos antes, porque todos estos nombres se dan dentro de un Estado donde la Lengua oficial es el Español.

    En todo lo demás, Señor JUBILADO: en los errores que estamos cometiendo, en la necesidad de poner un poquito de cordura y un mucho de tolerancia y comprensión… En todo lo demás, estamos absolutamente de acuerdo.
    Un saludo muy cordial desde sus torres.

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  4. JUBILADO
    JUBILADO septiembre 10, 21:17

    Magnifica su síntesis de la historia de Cataluña que es la de España. Demasiado bien nos va con el galimatias que ha supuesto unir a tantos pueblos en un proyecto común que se llama España. Pero ya llevamos quinientos años. Ya sabe lo que dijo Ortega: Dios mio, ¿que es España? Respecto a la encuesta sobre la independencia, corrijo gustosamente, ya que hoy mismo Demoscopia ha publicado que aunque el proyecto de Mas contaría con mayoría parlamentaria, no obtendría más de 47% de votos. El resto, o sea el 53% no lo apoya. (no obstante, el lo considera suficiente) Respecto a la castellanización de los nombres propios, y sin pretender poner en duda sus elevados conocimiento de nuestra lengua, permitame que insista en mis reparos.
    Un cordial saludo, y sigo a la expectativa de sus interesantes artículos.

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  5. Paco Fernández-Pro
    Paco Fernández-Pro septiembre 11, 00:45

    Amigo JUBILADO, como siempre, respeto sus reparos aunque -como a veces ocurre- no compartamos el criterio último (en este caso el de los nombres castellanizados, por ser el catalán un idioma integrado en un Estado de lengua oficial española); y, en cuanto a las Estadíticas y las intenciones de Más, creo que es una prueba más del tipo de individuo del lque se trata -tramposo y fullero- y el tipo de política que practica (cualquiera que beneficie a sus intereses sobre el de cualquier otro).
    Es curisoso que siempe mantuviera en su discurso el derecho a decidir de la MAYORÍA DE LOS CATALANES y, cuando las cuentas de los catalanes no le salen, prefiere pasarsea a la MAYORÍA DE LOS ESCAÑOS, AUNQUE NO TENGA MAYORÍA DE VOTOS… Pero supongo que, como bien dice su amigo y avalista JOrge Pujol, “la pela es la pela” y que, después de aprovechar los cargos, habrá buscarse montones de triquiñuelas para despistar tanto tufo.
    Sinceramente creo que, al final, la Historia nunca sabrá con certeza, si este hombre destacó más por su falta de escrúpulos o por su poca vergüenza.
    Un saludo muy cordial.

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  6. JUBILADO
    JUBILADO septiembre 11, 22:04

    Estimado D. Francisco: De usted siempre estoy aprendiendo, así que creo que me llega la ocasión de poder aportarle algo; El Catalán es un idioma. Español, pero un idioma cooficial en el ámbito de su influencia. Por tanto es de aplicación la norma universalmente aceptada sobre los antropónimos que recoge la fundación Funden-BBVA, para el uso del Castellano, que está asesorada por la RAE y que a la pregunta de si se traducen los antropónimos, dice: los nombres de personas no se traducen, excepto los de las familias reales.
    En cuanto a los topónimos, si escribimos en Español, lo adecuado es usar Lerida, Gerona, Islas Baleares, Orense y La Coruña, excepto en los documentos oficiales, pues en ese caso hay tres Leyes que obligan a escribirlo en catalán o en gallego.
    Así mismo, hay un interesante trabajo de la Dra. Ana M. Vigara Tauste profesora de Filología Española de la U.C.M. titulado: Ortografia e Ideologia. Los nombres propios no castellanos en los medios de comunicación, que puede resultarle apropiado.
    Un saludo.

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    • Paco Fernández-Pro
      Paco Fernández-Pro septiembre 12, 04:02

      Amigo JUBILADO, estoy de acuerdo con usted en casi todo y, además, le agradezco –no sabe cuánto- el apunte que hace, basándose en el interesante trabajo escrito por la Dra. Ana María Vigara Tauste; pero permítame señalarle que, si relee detenidamente el tercer apartado de mi primera respuesta (ya le dije que de vez en cuando hago esas “cosillas”) y nos basamos en el trabajo que usted apunta, al final, resulta nuestra disparidad casi una razón compartida, ya que la propia Doctora Vigara –tras afirmar, como usted bien dice- “que se llegó a un amplio consenso sobre el tratamiento de los antroponimias”; sin embargo, acto seguido reconoce (y cito textualmente) que “… como los criterios de «respeto» y «corrección» no eran ni son los mismos para todos, las normas ortográficas de la Academia dejaron de ser, a su vez, indiscutidas y «universalmente» válidas (pero no en algunos casos desconocidas); y como, a su vez, esta SE HA INHIBIDO históricamente en muchas de las cuestiones política y ortográficamente más acuciantes, comenzó la CONFUSIÓN QUE, DESPUÉS DE MÁS DE VEINTE AÑOS, REINA TODAVÍA…”(sic), para añadir seguidamente: “…¿José Borrell o Josep Borrell?, ¿Lucía Echevarría o Lucía Etxebarria o Lucía Etxebarría –que es como suele escribirse actualmente, en curioso híbrido vasco-castellano?; (…) Cuando hay dudas o discrepancias, si la Academia no lo hace –Y HASTA AHORA NO LO HA HECHO- ¿quién tiene autoridad para decidir algo así?; ¿SE TRATA SÓLO DE UNA CUESTIÓN ORTOGRÁFICA?… “(sic)

      Pues no, Amigo JUBILADO; como usted bien ha intuido, no sólo es una cuestión ortográfica, ni para mí, ni para mucha otra gente. Pero como aún no hay autoridad que haya decidido sobre el asunto, personalmente utilizo este recurso -de normas antiguas, pero vigentes- para ironizar un poco y enfatizar las reivindicaciones que considero de justicia (que, por cierto, no tiene nada que ver con otro tipo de recursos, como el de insultar o pitar a un magnífico deportista, por tener sus ideas y expresarlas en libertad y que, personalmente, considero no sólo una necedad, sino un síntoma de incívica intolerancia y una descomunal estupidez que incrementa, aún más si cabe, la sensación de agravio con la que viven muchos catalanes)

      Por último, informarle que creo que mañana saldrá el envío que le prometí y que he tenido que retrasar por motivos ajenos a mi voluntad (espero que, con su lectura, compruebe lo que le digo de mi afición a la ironía y lo mucho que, en el fondo, compartimos usted y yo)

      Un saludo muy cordial

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