Web del Carnaval de Écija
  CARNAVAL DE CÁDIZ

www.ciberecija.com/carnaval

Antifaces de Oro por amor al tango

Los coristas Rafael Pastrana, Manuel Cabañas, Manuel Mayo y José Antonio Cervantes han sido los que han conseguido este galardón en el Carnaval de 2007

El mayor homenaje del Carnaval de 2007 ha sido para el tango. Su esencia, sus compases, su baile y su gaditanismo han sido premiados con el Antifaz de Oro a través de cuatro hombres que llevan toda una vida ligados al mundo del coro. Rafael Pastrana, Manuel Cabañas, Manuel Mayo y José Antonio Cervantes podrán lucir en las solapas de sus chaquetas una de las insignias más codiciadas por los componentes de las agrupaciones que acuden al concurso. Y no es por su valor material sino por su significado. Un Antifaz significa dedicación, sacrificio, diversión, éxito, fracaso, premio, cajonazo, pelotazo y otras muchas cosas que no se podrían explicar con palabras.

Sin embargo, no todos los que se lo merecen lo tienen ni todos los que lo tienen se lo merecen, aunque por lo menos en estos casos se ha hecho justicia a unos méritos que hablaban por sí solos.

Entre los galardonados simbolizan a la perfección lo que es un coro del Carnaval de Cádiz.

Rafael Pastrana es el autor. El que lleva una letra a un ensayo, el que afina el grupo, el que más confía en su repertorio y el que anima a su gente. Con sólo 50 años tiene en su haber una importante trayectoria carnavalesca, con cinco primeros premios y más de una decena de finales. Sin embargo, como él mismo asegura, no está acostumbrado a reconocimientos, aunque sí ha conseguido hacer «algunos amigos, pero muy pocos» durante todos estos años. Aunque él se considera comparsista, «porque nací así», prefiere seguir ligado a la modalidad del coro, «porque necesita defensores y yo me considero uno de ellos», comenta Faly con orgullo.

Con la bandurria de este coro de Antifaces está José Antonio Cervantes, que recibió la noticia de su nombramiento con un aplauso de su grupo a través del teléfono y que le sirvió de alivio ya que se encontraba pachucho en casa. «No me quería hacer ilusiones pero sabía que estaba ahí», comenta José Antonio. Asegura que quedarse con un momento de todo lo vivido es complicado, «porque antes que los premios yo me quedo con pasarlo bien, y eso lo he hecho muchas veces, con coros como Vamos a la ópera o Buque escuela, por decir alguno».

José Antonio llegó al Carnaval por la música y, desde entonces se ha convertido en todo un especialista de la orquesta de los coros. De hecho, quiso instaurar un galardón para premiar esta labor y reconocer también la dedicación de algunos compañeros con los que le gustaría contar en la actualidad como Luis Conde, Nanín o José María Ogalla, y que ya han fallecido.

Desde lo más alto de la batea controla la actuación Manuel Cabañas, otro de los coristas galardonados. Sabía que tarde o temprano le llegaría el Antifaz...y llegó tras 28 carnavales. Recuerda con cariño el primer año que salió en Carnaval, en Los Marcianos y la alegría que esto supuso para su abuelo, que pudo seguir los primeros pasos de su nieto en el mundo del coro. Además, es uno de los pocos que se atreve a asegurar que durante todos estos años «no he perdido nada, sólo he ganado cosas buenas y, sobre todo, amigos».

Por último, el incombustible Manuel Mayo se encarga de dar los retoques al repertorio con su voz de tenor y con su habilidad para acertar con la preparación de todo lo relativo a la puesta en escena de la agrupación. Es capaz de llevarse tardes enteras encerrado en una nave para que el grupo coja los beneficios y cuando se abra el telón la actuación parezca un espectáculo digno de un teatro como el Falla.

«El Carnaval ha formado parte de mi vida, y de eso tengo que dar gracias a mis familiares y a todos mis compañeros que me han dejado hacer de esto mi distracción, mi ocio», comenta el tenor.

Fuente: La Voz de Cádiz Fecha: 23-01-07

  Carnavaler@s conectados