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Web del Carnaval de Écija
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CARNAVAL DE
CÁDIZ
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Cada vez menos chiquito y con más ‘jartibles’
Ya no había luces y apenas se
veían tablaos. La decoración y las bateas habían desaparecido pero no las ganas
y desde el mediodía de ayer las calles y plazas del centro de la ciudad estaban
abarrotadas de gente. Se respiraba el mismo ambiente festivo de hace una semana;
las Flores, El Palillero, la Plaza de la Catedral y los alrededores de la Torre
Tavira fueron invadidos poco a poco tanto por las agrupaciones oficiales como
por las ilegales. Y no sólo disfrutaron del Carnaval Chiquito los gaditanos,
también observaban el espectáculo los extranjeros, entre ellos, los asombrados
tripulantes rusos del Sedov, que pululaban con cara de no saber muy bien qué
ocurría. De todas formas, seguro que partieron hacia Portugal a bordo del buque
con un buen sabor de boca.
La comparsa Araka la Kana –cuya aparición fue breve por compromisos fuera de la
provincia–, y Bíbbidi, bóbbidi, búu... Los cenicientos, que actuaron por primera
vez durante esta tradicional jornada, causaron gran expectación en la Torre
Tavira y las escaleras de correos respectivamente, rodeados de caras conocidas
como la de un irreconocible Antonio Martínez Ares. En este mismo lugar y a
primera hora de la tarde la chirigota Los Gomina levantaron al público con su
simpática coreografía equina.
También Los Castellets de La Frontera, que prefirieron la intimidad de un portal
para demostrar con su estribillo que habían decidido sustituir los castels por
el mangüiti gaditano. A pesar de la ley antibotellón, ayer no estaba prohibido
beber en la calle durante las horas de sol y la buena temperatura hizo que la
concurrencia de curiosos y aficionados fuera cada vez a más.
Las actuaciones carnavalescas se mezclaron con el ambiente del mercadillo de la
Plaza del Mercado y dos foráneas de piel blanca aprovecharon para tocar el arpa
en las Flores, un lugar que desde el principio fue el punto de encuentro y de
paso de los los diferentes grupos. Los cuartetos no se quedaron atrás en cuanto
al poder de convocatoria. Justo al mediodía, los tres científicos de Los Eureka,
ya que el cuarto, el morito, tardó un poco en hacer acto de presencia, animaron
a los espectadores con sus conseguidos acentos ruso, inglés, árabe y chino, pero
aliñados con el toque gaditano.
La chirigota ilegal de los alemanes hizo lo propio con una sobria danza bávara
que dejó las rodillas destrozadas a más de uno.
El cuarteto Los del Real también fueron generosos con sus actuaciones,
perseguidos por toda una comitiva de incondicionales, que expresaban al unísono
frente a Tavira lo que se siente cuando después de comer uno se sube a los
caballitos de la feria: ... “parriba el pan y los filetitos...”
Los franquitos de Vera Luque regalaron asimismo sus repertorios en varias
ocasiones, así como Los Calvin Klein; la afluencia de coros fue escasa, aunque
sí que se pudo ver a Los reyes de las tablas a pie de calle. Pasadas las tres de
la tarde, la muchedumbre se fue dispersando, sin embargo, la fiesta no decayó en
ningún momento y todos demostraron su esfuerzo y sus ganas de disfrutar por
última vez este año de la Fiesta más gaditana.
Solidarios
Como era de esperar, el Carnaval de los jartibles no olvidó a los trabajadores
de Delphi y una de las notas dominantes de las actuaciones de los grupos fue la
denuncia de la situación de los trabajadores.
Pergatinas y eslóganes colgaban de la ropa de aficionados y miembros de las
agrupaciones que alentaban a los espectadores a sumarse a la causa coreando el
lema “Delphi no se cierra”.
| Fuente: Cádiz Información | Fecha: 05-03-07 |
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