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Las excavaciones en la popular Plaza
El Salón de Écija han descubierto una nueva
escultura romana de gran valor que corresponde a un torso masculino desnudo.
El hallazgo se ha producido en el interior de la natatio romana en la
que apareció hace unos meses una Amazona Herida en perfecto estado
de conservación, casi intacta y con cromatismo.
Según ha explicado la arqueóloga directora de la excavación,
Ana Romo, la nueva estatua hallada se trata de una copia griega
de un atleta con gran movimiento, que presenta un estudio anatómico
muy perfeccionado, por lo que la pieza puede considerarse como excepcional.

A la escultura le falta la cabeza, las extremidades superiores y las inferiores
y no se descarta que, según Ana Romo, puedan aparecer porque
aún nos queda por excavar la parte más interesante de la
natatio, donde podrían estar estos fragmentos y hay muchas posibilidades
de que puedan aparecer otras estatuas y restos de interés,
afirmó.
La nueva pieza hallada pudiera corresponder a una escultura de escala
natural, pues el torso tiene una medida de 0,79 metros, lo que supone
un canon inferior a la Amazona Herida y, según los primeros estudios,
podría datarse en época más moderna a la misma, situándose
en el siglo IV antes de Cristo.
La pieza es de un mármol de gran calidad presentando una superficie
de tratamiento similar a la Amazona Herida, aunque con escaso cromatismo.
La primera conclusión a la que se ha llegado es que el estudio
anatómico tan perfecto que presenta la escultura se debe a que
no fue concebida para una visión frontal, sino para ser observada
desde todas las perspectivas.

En estos momentos la excavación en extensión de la Plaza
de El Salón astigitana está centrada en la natatio
o piscina donde han aparecido en su interior los restos arqueológicos
más valiosos.
La natatio de la antigua Astigi se trata de una piscina romana de más
de 16,00 m. de longitud, 6,00 m. de anchura y 1,36 m. de profundidad y
que se extiende sin solución de continuidad hacia el este. Construida
en opus caementicium, iría revestida por el interior de opus signinum,
y decorada -según la técnica y los derrumbes asociados-,
por estucos en tonos rojos, blancos y amarillos; algunos restos, evidencian
la existencia de columnas estucadas que debieron pertenecer a este primer
momento constructivo. En el fondo del paramento norte, se detectó
el desagüe de drenaje; se trata de una tubería de plomo de
sección circular, apoyada en una plancha horizontal del mismo material,
precedida de una leve depresión que serviría para decantar
las impurezas del agua.

(Información : Prensa de Écija)
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