La Parroquia Mayor de Santa Cruz de Écija creará un Museo Eclesiástico con piezas de gran valor.

 

 
La Parroquia Mayor de Santa Cruz de Écija contará antes de final de año con un museo eclesiástico de nueva creación. El objetivo que se persigue, como indica el párroco y promotor de la idea, Antonio Pérez Daza, “es dar a conocer un patrimonio tan rico como el que tiene esta iglesia no sólo a los propios ecijanos sino también a todos los visitantes que vengan a disfrutar de la ciudad”.

El museo, que está ubicado en la parte trasera de la Parroquia Mayor, cuenta con dos plantas conformadas por cuatro salas en la planta alta y una en la planta baja. En estas dependencias irán todo tipo de reliquias patrimoniales de la parroquia tales como la tabla ‘Cristo fuente de la vida’ de Villegas y Marmolejo o una custodia de gran valor de Alfaro.

No obstante, Antonio Pérez ha destacado que toda la iglesia en sí será museística, se comenzará la visita, a modo de ruta, por el arco mudéjar de la entrada de la iglesia, a continuación los visitantes podrán admirar las imágenes de la parroquia, a las que se les incorporará una leyenda, y por último, entrando por el altar, se accederá al propio museo, que finaliza en la planta baja en la calle Fernando Labrada.

Diferentes salas

En cada sala se expondrán determinadas piezas. Así, en una de las salas se albergarán sólo los cristos, datados entre los siglos XV y XVIII, y en otra la orfebrería. Las piezas de menor tamaño como cornucopias o cuadros pequeños irán en otra de las dependencias. La cuarta de las salas estará dedicada a pinturas, tablas y ajuar. En ésta última está localizada unas escaleras que acceden a la planta baja, donde se albergarán los grabados y las bulas. También se colocarán vitrinas con ropajes, bordados, telas de frontales de altares, casullas de los siglos XVI, XVII, XVIII, etc.

La fecha de apertura del mismo, que se ha visto retrasada, aún no se conoce. Como afirma el promotor del mismo “queríamos inaugurarlo para la fiesta de espigas y el día del corpus pero no da tiempo, así que abriremos el museo oficialmente para el día de la patrona de la ciudad o ya para las Navidades”, subraya el párroco, aunque se irán abriendo las salas poco a poco y se irán incorporando todo tipo de piezas de valor.

Después de la realización de las obras civiles, que han contado con un presupuesto de 96.161 euros, se está procediendo a la restauración de las piezas de la exposición. Para este proyecto se ha contado con ayuda del PRODER II, 30.050 euros para la habilitación de las instalaciones. El PRODER también financia las obras de carpintería, las vitrinas, el apoyo de seguridad, entre otros aspectos. Por otra parte, con respecto a la iluminación, que ya ha contado con la ayuda de Fundación Sevillana para iluminar la propia parroquia, las dependencias del museo estarán conformadas por un doble techo donde se instalarán las luminarias. Con ello, se quiere conseguir que todas las salas cuenten con una misma tonalidad.

Actualmente, se ha restaurado la custodia de Los Marmolejo y las tablas y los cristos, siguiéndose el criterio museo que se basa en la restauración sin la reintegración de ningún elemento. Antonio Pérez espera a que Patrimonio proceda a la limpieza de los grabados y las bulas, que son de una gran calidad pero que cuentan con numerosas manchas.

Para la restauración de todas las imágenes de la parroquia, las pinturas, esculturas, tablas, etc harían falta en total, según el párroco, 30 millones aproximadamente, “a través de esta inversión se lograría que toda la iglesia fuera museística, y ese es mi objetivo”.

Otros museos y proyectos eclesiásticos

Este nuevo museo se encuadra en una ciudad cuya actividad museística es cada vez más notable. Así, la Iglesia de San Juan, albergará una vez finalicen las obras de la Escuela Taller, según comenta el Hermano Mayor de la Hermandad, Antonio Luque Luque, “un museo sacro y un museo cofrade”. El primero contará con enseres, cálices, custodias, copones, ropa antigua, entre otros elementos, y el segundo, estará formado por piezas de la propia Hermandad, como túnicas o mantos.

Museo arqueológico

Totalmente diferente a este tipo de museo es el que se puede observar desde hace ya más de 50 años en el patio de la Parroquia de Santa María. Este museo oficialmente reconocido por el Estado y la Iglesia se funda por decreto del arzobispo de Sevilla, Pedro Segura y Sáez, inaugurándolo el 19 de diciembre de 1944 siendo párroco Francisco Domínguez Fernández.

Se trata de una colección arqueológica de gran valor “gracias a la cual se ha conservado y salvaguardado magníficas piezas arqueológicas ya que en el momento de su fundación era la única sede para recoger restos arqueológicos”, confirma Esteban Santos Peña, párroco de la citada Iglesia.

En este sentido, señala Santos Peña, “tiene una importancia especial porque en los años 40 no existían este tipo de museos”. Entre sus piezas, destacan cabeza de germánico, relieve de luchadores, pata de elefante, mitad trasera de un león...Una gran cantidad de piezas de muy variado origen. Así, están presentes el arte ibérico, el romano, e incluso piezas árabes, fenicias y aztecas. Una colección de piezas procedentes en su mayor parte del hallazgo casual en fincas y terrenos de Écija, El Rubio, Herrera, Estepa y otros pueblos de la comarca.

De época más reciente, destaca la Campana Verde, de 1432, situada por entonces en la torre de Santa Bárbara hasta que un rayo destruyó la torre. “Dada su antigüedad, originalidad y belleza ‘Bellas Artes’ aconsejó a la parroquia que no se fundiera de nuevo sino que se conservara en el patio de Santa María en su estado primitivo y original”, subraya Esteban Santos.

Como se observa el propio patrimonio de la ciudad, en este caso las parroquias, acogen en su interior piezas clave para conservar y difundir el rico patrimonio histórico artístico de Écija.

RUTA TURÍSITCA DEL MUSEO ECLESIÁSTICO Y LA PARROQUIA DE SANTA CRUZ

La nueva ruta turística que se va crear en Écija incluye la visita a la Parroquia de Santa Cruz y una vez se haya visitado los visitantes interesados podrán ver las piezas del museo repartidas en cinco salas diferentes. En cada una de estas salas se podrán observar distintas piezas de especial valor. A continuación las más importantes.

Sala I

Sala de orfebrería. Custodia de Alfaro.

Sala II

Parte de la orfebrería de Damián de Castro, cuadros pequeños, cornucopias, pintura en tabla de San Pablo y San Pedro, dos tablas pequeñas de San Fulgencio y San Crispín, óvalo de la Virgen del Rosario.


Sala III

Cristos datados entre el siglo XV y XVIII.

Sala IV

Pinturas, tablas y ajuar. Frontal del altar del siglo XVI, telas filipinas y orientales. Tabla de Villegas y Marmolejo ‘Cristo fuente de la vida’, un crucificado posiblemente de Zurbarán.

Sala V
Legado documental como bulas, litografías, grabados, archivos, etc.

(Información: Prensa Écija)