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La Iglesia de los Descalzos, una joya patrimonial única de nuestra ciudad. |
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Una joya patrimonial única. La Iglesia de la Limpia Concepción Nuestra Señora, Convento de Los Descalzos tiene una larga historia a sus espaldas que enriquece el legado de la localidad astigitana. Con el paso de los años la iglesia ha sufrido los avatares de la historia y hoy día se encuentra en tal estado que sería muy peligroso abrir sus puertas al público, afirma el Padre Ildefonso, Rector de la Iglesia y Padre Superior de los Sacramentinos. La Iglesia, situada en la calle de La Marquesa, se construyó en el siglo XVIII, junto al convento que perteneció a los Padres Carmelitas Descalzos. Los carmelitas tuvieron que marcharse tras la desamortización de Mendizábal. A partir de ahí se convirtió en un asilo, como podrán recordar los más mayores, hasta que lo enajenaron, se derrumbó y se construyeron las viviendas. Este derrumbamiento hizo que la iglesia se resintiera, ya que el convento hacía de contrafuerte. Apareció así una grieta que se manifiesta en el centro de la fachada, ya externamente y que se ve bien a lo largo de la bóveda de la iglesia. Esta grieta rompe incluso la pared que está detrás del altar mayor y ha resquebrajado los tres pilares de forma brusca. En 1994 los Padres Sacramentinos llegan a Écija y el arzobispo nombró rector del complejo a Ildefonso, Padre Superior de la comunidad. Cuando entré vi los pilares alarmantemente reventados y pienso que la causa sería la eliminación de ese contrafuerte, afirma. Las dependencias de este complejo donde habitan los tres miembros de esta congregación, se pudo arreglar con la ayuda de la Curia Provincial. Con respecto a la iglesia, los ecijanos estaban interesados en su arreglo y se fue reuniendo dinero poco a poco. El Ayuntamiento concedió 2 millones de pesetas y la Diputación 1 millón. Con la ayuda que se pudo conseguir, alrededor de 15 millones de pesetas, se pudo arreglar lo más urgente; los tejados y los pilares. El agua entraba en las capillas, los tejados estaban hundidos e incluso las palomas entraban por el tejado de la bóveda, subraya el Padre Ildefonso. Tal era el estado de los pilares, que el Obispado, que cuenta con un fondo de emergencia, mandó al arquitecto diocesano a que se apuntalaran. Las obras comenzaron en 1998, aunque un año antes se hicieron unos sondeos en el suelo, que supuso más de 600.000 pesetas. Se estudió la forma de consolidar los pilares. Se dejaron en bruto y se arreglaron con planchas de hierro. Los tejados se arreglaron completamente con teja antigua. También se arreglaron algunas paredes. A pesar de todas estas obras, que finalizaron en 1999, la Iglesia no está en condiciones de abrir sus puertas, ya que según el Padre Superior de la congregación sólo se ha hecho lo más básico. Actualmente, muchas son las reformas que tendrían que ejecutarse para que la iglesia contara con un estado óptimo. Lo más importante, por orden de preferencia, sería el arreglo de la cubierta de la Sacristía que afecta a las dos plantas, ya que supone un gran riesgo. El Padre Ildefonso afirma que la esquina de la iglesia da miedo porque puede desprenderse en cualquier momento. Por otro lado, las escayolas tampoco están seguras, incluso el arquitecto consideró necesario colocar una red por toda la nave por si se producían desprendimientos. La solería, también está muy deteriorada así como las pinturas que conforman la iglesia. Lo último a reformar sería, para el Rector de la Iglesia, la fachada, también en muy malas condiciones. Para llevar a cabo todos los arreglos hasta ahora realizados ha hecho falta la ayuda de ciertos colectivos, como la Asociación de Amas de Casa, que organizaban actividades para recaudar fondos, y particulares que estaban interesados en su arreglo. Para reformar la iglesia no ha llegado ningún tipo de ayuda por parte de la Consejería, a pesar de que se solicitó en su tiempo, y yo personalmente hablé con el delegado, afirma Ildefonso. El Padre Superior realizó un folleto financiado por el Ayuntamiento de la localidad, para concienciar más a los ecijanos pero no tuvo mucho éxito. Eso sí permanecía un grupo notorio que iba donando cierta cantidad. Actualmente, se ha suspendido toda actividad debido al comienzo de las obras de restauración de la Iglesia de San Gil, aunque se tiene pensado volver a captar el interés de la población para ver si se pueden obtener fondos. Estructura: La edificación está constituida por una sola nave en forma de cruz latina, crucero con capillas laterales entre contrafuertes y presbiterio de testero plano, tras el que se dispone la sacristía y adosada a ella la casa convento de los Carmelitas Descalzos, que da denominación a la Iglesia y que ha permanecido en él hasta fecha muy reciente. Interiormente presenta una extraordinaria decoración desarrollada en el siglo XVIII, con abundante decoración de rocallas y motivos pictóricos que conforman una fastuosa policromía general formado por uno de los más deliciosos interiores barrocos del setecientos sevillano. La nave central de la iglesia se cubre con bóveda de cañón con lunetas y la del crucero con bóvedas semiesféricas. Estas bóvedas son puramente decorativas. En el crucero figura un púlpito de madera dorada, adornado con rocallas y medallones que representan a Santo Tomás, Santa Teresa, San Agustín, San Cirio y San Juan de la Cruz. En el muro izquierdo se abre la Capilla de la Quinta Angustia, con busto del Ecce Homo y la Dolorosa, de barro cocido, fechables en la segunda mitad del siglo XVIII. Las capillas laterales también tienen retablos de interés. La solera es de material hidráulico, de escaso valor, excepto un mosaico con motivos geométricos y vegetales que procede del término de Santaella. A los pies se abre una portada flanqueada por columnas pareadas, y rematada por frontón partido y hornacina donde se aloja la imagen de la Inmaculada. La espadaña, objeto de reciente intervención por parte de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, corresponde estilísticamente al barroco del siglo XVIII. Es de dos cuerpos, presentando en el primero, dos huecos de medio punto, flanqueados por pilastras de perfiles multilíneos y decoración de azulejos. La construcción de este templo
respondió a un plano, cuyo desarrollo fue respetado en su unidad,
tanto arquitectónica como decorativa, lo que ha producido la armonía
de un solo estilo, caso poco frecuente en los monumentos religiosos ecijanos,
en los que domina la sucesión y la mezcla de características
artísticas. En este sentido, el Padre Ildefonso destaca que esta
iglesia, es toda una joya en su estilo, por su gran unidad artística.
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